miércoles, 13 de enero de 2016

Descubrir el nudo
que trazan los cimientos
en su encrestada liturgia
excitar los derruídos minutos
y sus molares de alambre y tiza
permanecer
firmemente flexible
como la tarde
en tu lengua.
Ya
sin demoras de cartón anudadas al exófago
fusionar los vértices
los embargos.
Exiliar 
las palabras entrecolmilladas
que gangrenan
las barrigas con bocas
los dientes sin hambre.

Ahora
reconocernos en las estrías que nos hilan
geografía única
de nuestra levedad en el viento.
Quedará
el bosque
ululando
sin alambradas.
Sobre el suelo
derramar 
                      los años
                      las plazas
todos los nombres inexactos                 como el nuestro.
Ahora
que el silencio rasura

impenetrablemente...

lunes, 4 de enero de 2016

Para que no te fueras
y enhebraras los quicios de mi cuerpo
limé lo áspero de los charcos
                               en la tinta
                                        sobre la hoguera
desposeído del incendio
entregado
                                         a los minutos vacíos que el corazón expira.
Para que no me fuera
desarrollé teóricamente cada uno de mis bostezos
infinitas fórmulas
de látigos y alcantarillas.
Leí todos los manuales de personalidad
analicé cuidadosamente el carácter de las hormigas
                                                              las salamandras
el olvido.
Tomé café por las mañanas
y
                       regularmente
enquisté calcio a todas las puertas.
Los domingos
a la tarde
hilaba mis pantalones
algunas sábanas.
Para que la vida no divagara
insulté las piedras los árboles
y maldije tus piernas
o los naranjos en flor.
Nada.
Nadie.
La escucha fue creciendo como el viento sobre la tripa.
Sin precipios
la piel

sucumbió.