miércoles, 7 de enero de 2015

Sendas de cerrojos
altas murallas lacadas
ruptura de verbos intransigentes
            claman ríos por tus muslos
claroscuros desarmando la penumbra.

Desvanecemos tres ciudades más
enquistando acuíferos de benceno en las heridas.
Sucede
cada mañana
cinco prendas más distantes.

El sol desenvaina un reguero de luces
impermeable
incondicional al suceso.
          
          Una hiena sin arcoiris se ha plantado en mi azotea de legúmbres y silencios
¡me siento tan alejado          del orden geográfico!
observa distraída
la anchura de tus medias
amamantando fronteras.

Cada mañana
aparecemos siete selvas más lejanos
sin tucanes ni anacondas
silbando en nuestras lenguas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario