miércoles, 19 de noviembre de 2014

Holograma

Siempre fue más nutritivo un tobogán,
que una bolsa de gusanitos.
Aunque también es cierto
que se mastican mejor los gusanitos
que un tobogán de madera.

"Si viene otra República
vamos a morir"
estridencia una mujer acristalada en la mesa de al lado.

Todos asienten.

Los corderos nunca critican la demagogia apocalíptica.

"Te van a echar a patadas"
afirma nuevamente el rostro plástico con gafas opacas.

Asienten todos.

En la lejanía
                              ladra un perro.
Supongo
        que no está de acuerdo.

Los perros tienen eso:
se sublevan frente al desperdicio neural.

La niña
sigue comiendo gusanitos.

En este tiempo
¿cómo alimentarse de toboganes?

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