lunes, 17 de noviembre de 2014

Anaranjados cielos de ballenas
escarchan domingos de sofá
cortesía plástica
que otea piedras y conchas
e incendia pupilas.

Mientras camino arenales con olor a sal
y afianzo mi cicatriz en blanco y negro
el aire eleva selvas de elefantes
en el espacio sináptico           de mi coraza

                 se desprenden

guijarros, leones, naves espaciales
hasta una esfinge con túnica blanca y ojos salmón
realidad
espectros amarillentos de eucaliptos y palmeras
juego
a sentir tu cuerpo erizando el mar
susurro
lunas        metales        fuego
pestañas doloridas
de haberte soñado tanto.

Lejanos destellos titilan tu nombre
evaporan mi lengua acrílica
multiforme y puntual
sobre oleajes felinos.

Las brasas
           siempre fueron refugio
para lluvias otoñales.

Espalda.

A  b   i    s     m      o.

4 comentarios:

  1. Qué alegría leer tus versos Carlos, pensé que habías tirado la toalla.

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  2. Muchas gracias Lluisa! Pues la verdad que he estado una temporada off, sin escribir nada. Es algo común en mí que me pasa desde siempre y permito su expresión. Pero al cabo de un tiempito, siempre vuelven los versos a bailar en mis dedos! :) :) Abrazos!

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