martes, 17 de junio de 2014

Instante

Instante.
Cayendo pestañas de la boca lunar
sucumben vertiginosos arenales
en nuestros hombros de pino.
Oscuridad atravesada por adoquines de ceniza
construyen nuestras huellas de limón
levanta el vértigo estéril de millones de neuronas
y envite luciérnagas en nuestras tripas.
Instante.
Todo cayendo en crisálidas estelares
que revolotean las manos impávidas del abismo.
De a poco
se acerca tu boca
a esta orilla sin héroes.
Quizá te espere el océano
sumergido en las retinas.
O unas escaleras trepando sin rumbo.
Una revolución de cráteres abriendo la piel coraza
una tormenta de luz desgarrando el silencio
un motín de girasoles anegando la razón
un alzamiento de caracolas surcando la lengua
una revuelta de acantilados exhortando hacia el vacío           todas las piedras
una rebelión de lunas agrietando el horizonte
la sedición intransigente contra el poder matemático
la insurrección de los cristales rompiendo el límite del cuerpo
el temblor en las pupilas ensanchando la vida en una mirada
así tus ojos
en los míos
mutando flores.