lunes, 5 de mayo de 2014

Silencio

Me elevo en la espuma que atraviesa tus ojos
buscando océanos que me sumerjan
sin ruido
galopando la angustia sin ser tocado
ni arrimar el hombro al hombro caído
vagando
en los rostros que tiritan ausencias.
Emerger del mundo y parir un corazón
anegando los pómulos
con esta desfallecida primavera.
Una lucha
a vidamuerte
abandonado en el último aliento arcilloso de tus contornos
sin restos de sogas acechando las huellas.
Me elevo entre el aire y mi espalda
observando lejano
el desánimo elíptico de tu sonrisa.
Volverá mañana el amanecer sobre las calles
y habremos olvidado sus pasadizos
los golpes de calor
o el aliento entrecortado.
El viento imperturbable seguirá su frenético ritmo
aullentando cualquier duda
sobre el amor humano
bostezando un nuevo anuncio de telas rosas
y cuerpos negros.
Seguirá su curso el río
surcando el marfil de tu boca.

Permaneceré callado

en los naranjos.

2 comentarios:

  1. Permíteme el comentario, amigo Carlos.
    Musicalmente hablando el poema tiene una sonoridad tremenda, vas abriéndote camino con la cadencia perfecta, como una lluvia: en vez de gotas, palabras.

    El cierre es precioso, lleno de puertas abiertas y de imágenes muy potentes, de mucho rumiarlas...

    "Seguirá su curso el río surcando el marfil de tu boca.

    Permaneceré callado
    en los naranjos"

    Abrazo grande, Carlos.

    Arrecian las ganas de más...

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  2. Hola Manuel!! Vayaa! Muchas gracias por tu comentario, es muy halagador y me ha llegado al alma. Siempre es un placer que lo que haces desde el corazón llegue a otros compañeros. Muchísimas gracias por tus palabras!! Abrazos!

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