lunes, 20 de enero de 2014

Tu boca

Es invierno
y has venido a espantar llantos de ceniza.

Aprieta la soledad.

Si me das tu mano
podremos construir un puente
escalando venas.

A veces
          todo es eso
dejarse caer sobre escarpias
           oxidadas.
Otras veces
          solo es esto
tender de frío
el goteo de las horas            en tu cintura.
           
           Has venido desde muy lejos
para atornillar las sienes
que laten espasmos.

Si me das la mano
             podremos deponer
soliloquios de avena.
El invierno somos todos
trepando lágrimas
de una mano que se agrieta.

Y a veces
el frío solo es esto
que sucede entre tu boca

y mi tiempo.  

2 comentarios:

  1. Con ese título, solo podía haber intensidad!! Jejeje! Muchas gracias Isabel! :)

    ResponderEliminar