miércoles, 15 de enero de 2014

Resistencia

Son las once
en el rostro del cristal
y lloran
ácidos gritos
de una espera sin rieles.
Resbalan realidades
allá afuera
insaciable lluvia
atragantada en un café.

Son las once
en cualquier escalera
y dos cuerpos
liquidan en suspiros
sus condicionamientos
se buscan prohibidos
se muerden esteparios
se nutren de néctar
los ojos y las nucas.

Allá afuera             todo gira como si nada.

Son las once
en el aire que respiro
y se enzarzan entre el pelo            los minutos
como el cáñamo a tu cintura
me ahogo sobre la mesa
me siento en una lámpara
       esperando que las horas
       diluyan mi cuerpo.

Son las once
el tiempo                       no avanza
quizá quiere

que resista la apatía.  

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